Autor Elena Reyes
Páginas 134
Autoconclusivo
Autopublicado
Sinopsis
Julio siempre había sido un tipo de pocas palabras. Así que nadie esperaba que después de tantos años irrumpiera en el momento más inoportuno. ¿Quien iba a decir que daría esa sorpresa? Algunos se sintieron avergonzados, otros orgullosos y los más cercanos rieron... pero ninguno de los presentes se movió esperando el final...
Gracias a la autora por el ejemplar y a Eva de La Reina Lectora.
Opinión personal
Eva me ofreció esta oportunidad por una iniciativa que tiene para ayudar a autores autopublicados -si no sabes de lo que hablo, entra aquí.
Realmente me hice muchas expectativas ya que estaba -y sigo estando, aunque ya parece que voy volviendo a mi normalidad- en una muy mala racha personal y me recomendó que lo leyera porque puede formar parte de la risoterapia.
Tardé un poco en empezarlo pero al ser tan cortito y con una narración muy ágil, tardé horas en terminarlo. Es una historia muy sencilla que nos cuenta las vivencias de Julio, un hombre corriente con una vida corriente. El por qué lo hace y en qué circunstancias me lo ahorraré para mantener el misterio que la autora estableció con esa sinopsis que no nos dice prácticamente nada de lo que podemos encontrar.
Está dividido en capítulos súper cortos y aunque es todo narración no se hace pesado en ningún momento. Lo que sí se nota es que hay cambios muy bruscos de tema. El primer capítulo te cuenta acerca de su nacimiento y el siguiente de los trabajos que ha tenido. Es por eso que los saltos en el tiempo también están presentes, en menor medida, pero lo están. Hacia el final ya parece establecerse un orden cronológico.
Si hay algo que aprendes con esta pequeña historia, es a tomarte la vida con tranquilidad y enfrentarte a ella. No solo dejarla pasar, sino acercarte a ella y seguir adelante. Mi parte favorita podría ser en la que se incluye esta frase:
La oscuridad es tentadora y a uno se le puede olvidar como es sentirse vivo cuando se siente tan bien estando muerto.
Después de un fuerte batacazo de la vida, Julio se sume en la oscuridad y me ha gustado el que haya tenido las narices de haber seguido adelante. También puede que me haya gustado más porque refleja bastante lo que estoy pasando y el coraje que a mí me falta para hacer lo mismo.
A pesar de ello y de que sea el propio Julio el que nos cuenta su vida, me ha faltado mucha conexión con él. No sé si porque no me ha terminado de convencer su personalidad o por la forma en que la autora le ha dado voz. La forma de expresarse, me refiero.
Todos sabemos que las expectativas juegan malas pasadas y es justo lo que me ha pasado con este libro. Iba con la idea de que me iba a divertir leyéndolo y que el final me iba a sorprender. Ni una cosa ni la otra ha pasado porque no ha habido ninguna circunstancia en la que siquiera me haya hecho sonreír y el final es bastante predecible.
No es una mala lectura, porque te da alguna que otra lección de vida y te enseña a enfrentarte a ella, pero a mí me ha dejado un poco indiferente. La recomiendo si quieres leer algo realista, sencillo y corto, pero a mí no me ha llegado a transmitir lo que esperaba.
2,5/5



